Este año hemos recibido el reconocimiento como Elaborador Integral dentro de la DO Cava, un distintivo que certifica que todo el proceso, desde el cultivo de la uva hasta la elaboración, crianza y embotellado, se realiza íntegramente en la propiedad. Es decir, que el vino nace y crece en nuestra casa, bajo nuestra responsabilidad y con un control absoluto de cada etapa.
Esta manera de trabajar, sin embargo, no es nueva para nosotros: siempre lo hemos hecho así. Trabajamos con uva propia, cultivada siguiendo criterios ecológicos y biodinámicos, vendimiada y vinificada en la misma bodega donde reposará durante su crianza hasta el momento de salir al mercado.
Ser Elaborador Integral no solo reconoce nuestra coherencia con el territorio, sino que reafirma el compromiso con la calidad y el respeto por el paisaje que nos define. Es continuar haciendo las cosas como siempre las hemos entendido: de principio a fin, en la finca.

